Referencia Catastral Huelva
Municipios
80Huelva tiene tres elementos que la hacen singular en el mapa catastral de España, y los tres son tan distintos entre sí que cuesta creer que estén en la misma provincia. El primero: el polo petroquímico. El segundo: Doñana. El tercero: los frutos rojos de Lepe y Palos. Una provincia con tres identidades económicas que el Catastro refleja en tres tipos de inmueble completamente diferentes.
El polo industrial. El Polo de Desarrollo de Huelva —creado en los años 60 como apuesta franquista de industrialización— es hoy uno de los complejos petroquímicos más grandes de Europa. Las instalaciones de refinado, los depósitos esféricos de gas, las plantas de fertilizantes, los muelles de carga... generan un tipo de inmueble industrial sin equivalente en la provincia y sin muchos equivalentes en el conjunto de España. El Catastro los registra en categorías de uso industrial especial que en otras provincias simplemente no existen. Las chimeneas de la refinería, visibles desde casi cualquier punto de la capital, son parte del registro catastral de Huelva con la misma naturalidad que un bloque de pisos.
Doñana. El Parque Nacional —declarado Patrimonio de la Humanidad— genera una franja de municipios donde la actividad constructiva ha estado muy restringida durante décadas. El resultado es un Catastro relativamentelimpio en esa zona: pocas referencias nuevas, muchas referencias antiguas de cortijos y marismas, y algunas instalaciones de investigación y gestión ambiental que son de las más singulares en tipología de toda Andalucía. La presión sobre los acuíferos que alimentan el parque —relacionada con el cultivo intensivo de fresas en las áreas circundantes— es una historia que el Catastro no cuenta directamente, pero que se intuye en el crecimiento de las referencias de invernaderos en los municipios del Condado.
Los frutos rojos. Lepe, Cartaya, Moguer, Palos de la Frontera... la comarca de la costa onubense es el mayor productor de fresas y frutos rojos de Europa. Los invernaderos —túneles de plástico que cubren el suelo a ras del horizonte— están registrados en el Catastro como construcciones agrícolas de uso intensivo. El crecimiento de esa superficie registrada desde los años 80 hasta hoy es un indicador perfecto de la transformación económica de la zona.
La Sierra de Aracena y Picos de Aroche —el interior serrano— es otra realidad completamente distinta. Aracena, con su Gruta de las Maravillas y su castillo sobre la colina, tiene un casco histórico con referencias que mezclan lo árabe, lo medieval cristiano y la arquitectura popular serrana. Jabugo —el pueblo del jamón ibérico más famoso del mundo— tiene secaderos y bodegas de curación registrados en el Catastro como instalaciones de uso alimentario especial. El jamón da para mucho, también en términos catastrales.
Ayamonte, en el extremo suroeste, frontera con Portugal. Una ciudad portuaria con el Algarve al otro lado del Guadiana, y un tejido urbano e inmobiliario que refleja esa posición de bisagra entre dos países y dos culturas.
Son 79 municipios. La referencia catastral de cualquier inmueble onubense —nave petroquímica, cortijo en Doñana, invernadero en Lepe, secadero en Jabugo o casa en la Sierra— está localizable aquí seleccionando el municipio.
Datos de la Dirección General del Catastro. Información pública sin datos personales de propietarios.
Para completar esta radiografía catastral, las matemáticas provinciales arrojan un parque compuesto por 444.110 activos inmobiliarios, promediando 207 m² de construcción en su conjunto. Al cruzar estos datos con el padrón, el territorio asume una población neta de 535.703 residentes. A través de estas cifras objetivas, entendemos mucho mejor la envergadura real del mercado de vivienda y suelo en este perímetro.