Referencia Catastral Jaén
Municipios
97Jaén produce más aceite de oliva que Grecia. No es una exageración ni un tópico de folleto turístico: es la realidad geográfica y económica que domina absolutamente el registro catastral de la provincia. Millones de parcelas de olivar, instalaciones de almazara en prácticamente cada municipio, la mancha verde-grisácea que desde el avión parece cubrir todo el territorio hasta el horizonte. El Catastro de Jaén es, en buena medida, un catastro olivarero. Y eso no es menor —es una de las especializaciones agrícolas más potentes que tiene cualquier provincia española en su registro de inmuebles.
Pero hay mucho más. La capital es una ciudad injustamente subestimada. Quizás porque queda entre Granada y Córdoba, y siempre la eclipsa alguno de sus vecinos ilustres. Pero Jaén capital tiene un castillo-parador sobre el cerro de Santa Catalina con vistas que dejan sin respiración, un casco histórico con palacios renacentistas que nadie espera, y una catedral que Chueca Goitia consideraba la más pura expresión del renacimiento español. Sus referencias catastrales incluyen edificios que llevan siglos siendo lo que son, con superficies y usos que el Catastro moderno ha tenido que interpretar con cierta flexibilidad.
Úbeda y Baeza. Dos ciudades renacentistas declaradas Patrimonio de la Humanidad de manera conjunta, cosa que en sí misma es una rareza absoluta. Están separadas apenas nueve kilómetros y tienen entre las dos una concentración de arquitectura renacentista del XVI que no tiene parangón en la Península Ibérica. Sus palacios, sus iglesias, sus hospitales y sus fuentes están registrados en el Catastro con referencias que incluyen clasificación de uso cultural o religioso, superficies medidas con los criterios modernos y años de construcción que el sistema aproxima como puede cuando hablamos del siglo XVI.
Linares merece mención aparte. La ciudad más industrial de la provincia tiene un pasado minero —el plomo, sobre todo— que ha dejado una huella catastral en forma de antiguas instalaciones extractivas en el entorno, naves industriales de distintas épocas y un tejido urbano obrero de los siglos XIX y XX que convive con el desarrollo residencial más reciente. La mina de Arrayanes, que estuvo en explotación hasta los años 90, tiene sus propias referencias catastrales como instalación minera desactivada.
Andújar, Alcalá la Real —con su fortaleza de La Mota que domina todo el paisaje desde el cerro—, Martos, Alcaudete, Mancha Real... Cada municipio de esta provincia tiene un olivar que lo sustenta y un pasado árabe o medieval que el Catastro registra en sus edificaciones históricas. La Sierra de Cazorla, al este —el espacio natural protegido más grande de España— tiene instalaciones de uso ambiental, forestales y de alojamiento rural con sus propias referencias.
El olivar jiennense no es todo igual. Las variedades Picual —dominante en la provincia— tienen sus peculiaridades agrícolas que se reflejan en el tamaño de las parcelas y en el tipo de instalación de almacenamiento. Una almazara grande tiene referencias catastrales de uso industrial alimentario; las cooperativas agrícolas tienen edificios propios que el Catastro clasifica por secciones. Es un mundo catastral dentro del mundo catastral.
Son 97 municipios. La referencia catastral de cualquier inmueble jienense —palacio renacentista en Úbeda, almazara en Martos, nave en Linares, castillo en Jaén capital o parcela de olivar en cualquier punto de la provincia— está localizable aquí seleccionando el municipio.
Fuente: Dirección General del Catastro. Datos públicos sin información personal de propietarios.
Como balance definitivo, aglutinando las cifras de todas las demarcaciones y ayuntamientos de la provincia, el Catastro archiva 541.793 propiedades operativas con 196 m² de área edificada de media. Este complejo escenario arquitectónico acoge una población total de 617.604 personas. Este volumen formidable de activos físicos edifica la arquitectura estructural de la economía regional y su desarrollo a futuro.