Referencia Catastral Granada
Municipios
174Si hay una provincia española donde el Catastro tiene que manejar una diversidad de tipos de construcción verdaderamente extrema, esa es Granada. Tienes la Alhambra, tienes los cármenes del Albaicín, tienes la Costa Tropical con sus aguacates y sus apartamentos playeros, tienes las Alpujarras con sus casas de techos de launa, tienes el Marquesado del Zenete con sus pueblos mineros, tienes Sierra Nevada con sus instalaciones de nieve... Es demasiado para una sola provincia. Y aun así, el Catastro lo recoge todo.
La Alhambra. Como monumento, tiene su referencia catastral —con clasificación de uso patrimonial y titularidad del Patronato de la Alhambra y el Generalife—. Gestionarla debe ser un reto técnico considerable: torres nazaríes, palacios, jardines del Generalife, instalaciones del Parador Nacional... todo en el mismo recinto, con referencias que en algunos casos llevan siglos siendo lo que son. El técnico que hizo la primera medición catastral de la Alhambra moderna merece un reconocimiento que probablemente nunca ha recibido.
Las cuevas habitadas del Sacromonte también tienen referencia catastral. Eso siempre sorprende un poco. Imaginas al inspector del Catastro midiendo el interior de una cueva tallada en la roca, asignándole superficie habitable y clasificación. Pero es exactamente lo que pasa. Las cuevas del Sacromonte —muchas habitadas por familias gitanas desde hace generaciones, algunas reconvertidas en tablaos turísticos o en alojamiento singular— son inmuebles como cualquier otro en el registro.
El Albaicín. El barrio árabe más grande que se conserva en España —declarado Patrimonio de la Humanidad junto a la Alhambra— tiene una trama urbana de callejuelas estrechas que en absoluto fue diseñada pensando en el Catastro moderno. Las parcelas tienen formas imposibles, los edificios comparten muros con sus vecinos de manera que no siempre está claro dónde termina uno y empieza el otro, y los cármenes —esas casas con jardín cerrado tan características del barrio— tienen superficies que incluyen partes construidas y partes de jardín en proporciones variables. Cada referencia catastral del Albaicín tiene sus particularidades.
La Costa Tropical —Motril, Almuñécar, Salobreña— es otra realidad completamente distinta. La única costa española con clima subtropical real, donde se cultivan aguacates, mangos y chirimoyas mientras el sol da casi todo el año. El tejido inmobiliario costero mezcla apartamentos turísticos con casas de agricultores y urbanizaciones de segunda residencia en proporciones que el Catastro registra sin hacer distinción entre lo agrícola y lo residencial cuando conviven en el mismo inmueble.
Las Alpujarras. Esa comarca serrana que sube desde la costa hasta Sierra Nevada tiene un tipo de arquitectura absolutamente singular: casas de techos de launa —una pizarra especial del terreno— apiladas en laderas, con terrazas que son el techo de la casa de abajo. Lugares como Capileira, Bubión, Pitres, Pampaneira... tienen referencias catastrales de construcciones que llevan ahí desde que se repoblaron tras la expulsión de los moriscos en el siglo XVI.
Sierra Nevada. La estación de esquí más meridional de Europa tiene un parque inmobiliario de apartamentos y chalés de nieve que el Catastro recoge con referencias de uso residencial de tipo turístico. La urbanización de Sierra Nevada —construida principalmente en los años 70 y 80— tiene una densidad de apartamentos en altura que contrasta fuertemente con el paisaje de alta montaña que la rodea.
Son 168 municipios en total. La referencia catastral de cualquier inmueble granadino —cueva del Sacromonte, carmen del Albaicín, apartamento en Motril, casa en las Alpujarras o chalet en Sierra Nevada— está localizable aquí seleccionando el municipio.
Información pública de la Dirección General del Catastro. Sin datos personales de propietarios.
Como balance definitivo, aglutinando las cifras de todas las demarcaciones y ayuntamientos de la provincia, el Catastro archiva 832.157 expedientes activos con 191 m² de área edificada de media. Este complejo escenario arquitectónico acoge una población total de 942.618 personas. Este volumen formidable de activos físicos edifica la columna vertebral de la economía regional y su desarrollo a futuro.