Referencia Catastral Girona
Municipios
221Girona tiene la Costa Brava —que sigue siendo, con todos sus altibajos, uno de los destinos turísticos más genuinos del Mediterráneo—, tiene los Pirineos con sus valles y sus estaciones de nieve, y tiene la Garrotxa, que es un paisaje de volcanes extintos absolutamente único en toda la península. Tres realidades geográficas completamente distintas que conviven en la misma provincia y que crean un mapa catastral de una variedad que pocos registros provinciales de España pueden igualar.
La Costa Brava primero. Lloret de Mar, Blanes, Tossa de Mar, Sant Feliu de Guíxols, Platja d'Aro, Palamós, Begur, Cadaqués... cada uno de esos nombres evoca una identidad diferente. Lloret es el turismo de paquete masivo de los años 60 y 70, con apartamentos que ya tienen tres generaciones de propietarios y que el Catastro tiene registrados desde antes de que la mayor parte de sus actuales ocupantes naciera. Begur y Tamariu son el turismo de alta gama, con casas de piedra restauradas y vistas al Mediterráneo que no tienen precio de mercado convencional. Cadaqués es otra cosa distinta —siempre fue otra cosa, desde que los surrealistas la descubrieron siguiendo a Dalí—, con un tejido de casas encaladas sobre laderas de pizarra que el Catastro registra con referencias que a veces llevan décadas sin movimiento.
El interior es completamente diferente. La Garrotxa —zona volcánica declarada Parque Natural, con el bien conservado casco histórico de Olot en el centro— tiene un tejido inmobiliario que combina masías catalanas centenarias con construcciones residenciales más modernas en el ensanche de la capital comarcal. Los volcanes propiamente dichos tienen algunas construcciones en sus laderas —las casines de pagès que aprovecharon la fertilidad volcánica del suelo durante siglos— que son referencias catastrales de gran antigüedad.
El Alt Empordà y el Baix Empordà son otra historia. El Empordà —esa llanura abierta al viento de tramuntana que tanto influyó en Dalí y en toda una generación de artistas— tiene Figueres como capital provincial y también como ciudad natal del pintor. El Dalí-Theatre Museum de Figueres tiene su referencia catastral, como no podía ser de otra forma. El Teatro Municipal reconvertido en museo-mausoleo por el propio artista es uno de los inmuebles más singulares del registro catastral de toda Cataluña.
La ciudad de Girona ha crecido de manera notable en los últimos años, con el Barri Vell —el casco medieval con su catedral, sus murallas y su Barri Jueu medieval— funcionando como imán turístico y residencial de categoría alta, y con un ensanche moderno en la parte nueva de la ciudad. Las referencias del Barri Vell tienen particularidades históricas bien conocidas por los técnicos locales.
La Cerdanya —al norte, fronteriza con Francia y con la Cerdanya francesa— es un caso particular: zona de montaña con una demanda intensa de segunda residencia procedente del área metropolitana de Barcelona, con chalets y apartamentos de nieve que conviven con las masías históricas valley.
Son 221 municipios. Desde Portbou en la frontera francesa hasta Ripoll donde, según la tradición, se forjó Cataluña. La referencia catastral de cualquier inmueble gironés está localizable aquí.
Datos de la Dirección General del Catastro. Información pública sin datos personales de propietarios.
A modo de resumen métrico, aglutinando las cifras de todas las demarcaciones y ayuntamientos de la provincia, el Catastro archiva 744.013 expedientes activos con 329 m² de área edificada de media. Este enorme escenario arquitectónico acoge una población total de 832.026 personas. Este volumen formidable de activos físicos edifica la arquitectura estructural de la economía regional y su desarrollo a futuro.